• A pesar de caer en casi todos los clichés esperados de un drama sobre un adolescente enfermo y su cuidador, The Fundamentals of Caring sale a flote por la química entre sus dos actores principales.

Recientemente escribí sobre las bondades de las plataformas de streaming como Netflix tanto para el público como para los cineastas: sin tantos millones de dólares en juego, las producciones más pequeñas o “indie” pueden encontrar a sus audiencias, sin ahogarse en la marea de gigantescos blockbusters con presupuestos súper inflados que invaden las carteleras. The Fundamentals of Caring, presentada en el pasado Festival de Sundance y estrenada este fin de semana en Netflix, es un ejemplo disfrutable, si bien algo olvidable, de contenido original y con corazón que puede exclusivamente encontrarse en el servicio.

Ésta es una película que muy probablemente no se habría hecho con miras a un estreno mundial en salas, pues cuenta con una temática incapaz de competir con la ligereza de los superhéroes, princesas y peces amnésicos. Es en este aspecto donde brillan el guión y dirección de Rob Burnett (veterano productor del show de David Letterman), tomando una historia con diversos tintes potenciales de oscuridad, y no sólo ejecutando una buena comedia dramática con ello, sino también burlándose de varios convencionalismos esperados de una historia sobre un adolescente con distrofia muscular, sexual y sentimentalmente frustrado. Aunque lo logra en varias instancias aisladas, irónicamente no logra evitar caer en varios de esos clichés.

El viaje emocional que recorrerán los dos protagonistas es evidente prácticamente desde que estos son presentados: el joven con distrofia, Trevor (Craig Roberts), y su nuevo e inexperto cuidador, Ben (Paul Rudd). El primero, confinado a una silla de ruedas y sin mayor deseo en la vida que ver extravagancias por televisión; el segundo, buscando el sentido de su existencia en su nuevo trabajo tras el derrumbe de su vida familiar. Entre los dos surge una dinámica no muy diferente a la ya vista en Intouchables (Olivier Nakache y Éric Toledano, Francia, 2011), esta vez trasladado al contexto de un road trip para presenciar algunas de las más extrañas atracciones del panorama norteamericano. Hay elementos de buddy comedy también, pero desde el inicio el itinerario de viaje es algo predecible: habrá amor, redención y cierre a viejos conflictos emocionales en el camino.

Fundamentals tendría ambos pies en el olvido de no ser por la química de Rudd y Roberts en pantalla, demostrando su habilidad para el timing cómico, incluso logrando que funcionen situaciones en las que técnicamente sería difícil reír, como pedir a este chico enfermo que choque los cinco. La aparición de Dot (Selena Gomez) funciona más como un condimento al plato principal, ya que el personaje es, en esencia, poco más que otro tramo a recorrer en el viaje, por lo que sus motivaciones personales no son exploradas más allá que en relación a las de Ben o Trevor. Pero a pesar de no tener mucho que hacer, la interpretación de Gomez añade profundidad a la dinámica de bromas entre Rudd y Roberts.

Aunque definitivamente no es un parteaguas ni de lejos, The Fundamentals of Caring tiene varias sorpresas: Paul Rudd y Selena Gomez sobresalen en papeles fuera de los acostumbrados, tomando un tema sensible y animándose a abordarlo sin la típica condescendencia y sentimentalismo, y estrenándose en la plataforma donde posiblemente obtendrá mejores niveles de atención. Con sólo un crédito como director antes de éste, habrá que seguir de cerca la carrera de Rob Burnett pues, si bien no logró el resultado más original en esta ocasión, no puede negarse que lo compensa con corazón.

The Fundamentals of Caring está disponible en Netflix desde el 24 de junio de 2016.